Campaña de movilización ciudadana 360
X Solidaria
Reto
En España, casi 13 millones de personas viven en riesgo de pobreza o exclusión social. Marcar la X Solidaria en la declaración de la renta puede contribuir directamente a mejorar esa realidad. El reto era claro: visibilizar que no supone ningún coste para quien la marca y, sin embargo, genera un impacto significativo en millones de personas. Reposicionar la X Solidaria no como una casilla más, sino como una decisión con impacto social directo.
Solución
La campaña 360º “Haz que lo bueno pase” se construyó sobre un mensaje directo y potente: en lugar de esperar a que las cosas buenas pasen, pidiendo deseos o cruzando los dedos, puedes hacer que sucedan de verdad marcando la X Solidaria en la declaración de la renta. El mensaje se compartió a nivel nacional en diferentes medios: un spot principal y despliegue en radio, redes sociales, prensa y exterior. El resultado fue una campaña notoria y relevante, capaz de generar conversación, interacción y sentido de pertenencia, demostrando que marcar la casilla 106 no cuesta nada, pero puede cambiar mucho.






La idea era clara: poner la X Solidaria en la conversación y en la vida cotidiana. Por eso la campaña se adapta a múltiples formatos sin perder fuerza ni coherencia.






REDES SOCIALES
En redes sociales, la campaña se adaptó a los códigos y al lenguaje digital para conectar con un público diverso, combinando formatos y enfoques que mantuviera la conversación activa: datos explicados de forma clara, memes para generar cercanía, reels dinámicos, infografías didácticas y acciones de dayketing vinculadas a momentos clave. Una estrategia pensada para informar, activar y amplificar el mensaje de la X Solidaria desde contenidos relevantes y compartibles.
CAMPAÑA MULTIFORMATO
Desplegamos una campaña multiformato con ambición real de estar en todas partes: televisión, radio, prensa y exterior, sumando Spotify y entornos digitales donde la audiencia ya está activa. Y fuimos un paso más allá, llevando la X Solidaria a soportes menos convencionales, como cupones de la ONCE o asientos de avión. Una estrategia pensada para ampliar el alcance y el recuerdo, pero también para sorprender, demostrando que una buena idea puede vivir con coherencia en cualquier espacio.