Durante años, la creatividad consistía en llamar la atención y vender más.
Ahora ya no es suficiente. Las marcas ya no solo comunican productos: comunican decisiones. Deciden qué discursos amplifican, qué impacto generan en el mundo y de qué lado están.
Y si trabajas en publicidad, marketing o comunicación, tú también estás tomando esas decisiones.