Si trabajas en diseño, dirección de arte o publicidad y te han pedido crear una pieza con términos como sostenible, eco-friendly, carbono neutral o respetuoso con el planeta, esto te interesa. No solo porque la normativa ha cambiado, sino porque ahora el diseño también tiene reglas en la comunicación creativa de sostenibilidad.
La buena noticia es que la creatividad y el rigor no están reñidos. No hay que elegir entre hacer un diseño atractivo o cumplir con la normativa. Se puede y se debe hacer ambas cosas. Pero para eso hay que cambiar el enfoque y empezar a diseñar con una mentalidad alineada con las nuevas reglas.

Cómo Diseñar Publicidad Sostenible Sin Caer en el Greenwashing
Antes de lanzar cualquier creatividad que hable de sostenibilidad, hay algunas cosas que deberías tener en cuenta. No solo para evitar problemas legales, sino para asegurarte de que lo que diseñes realmente comunique con transparencia.
1. Si usas términos como «sostenible» o «eco-friendly», asegúrate de que puedes probarlo
Palabras como sostenible, verde o eco-friendly no pueden usarse sin más. Si no hay datos que lo respalden, no lo pongas. Y si hay pruebas, dales visibilidad:
- Incluye un QR o enlace donde las personas puedan verificar la información.
- Si el claim es complejo, asegúrate de que en algún lugar del diseño se explique cómo se ha medido ese impacto ambiental.
2. No necesitas letra pequeña, pero sí transparencia
A diferencia de la publicidad del alcohol o el tabaco, no es obligatorio añadir un disclaimer en todas las piezas de comunicación sostenible. Pero si el diseño tiene espacio limitado, debe haber una forma fácil de acceder a la información.
- Un código QR, una web o incluso un icono con un enlace a más información pueden ser la mejor solución para cumplir con la normativa sin sobrecargar el diseño.
3. Evita los atajos visuales del greenwashing
El color verde, los iconos de hojas, los sellos inventados por las marcas… Todos estos elementos se han usado durante años para comunicar sostenibilidad de manera superficial. Con la nueva regulación, el diseño también puede considerarse engañoso si induce a error.
Si el producto no tiene una certificación oficial, no pongas un sello que pueda parecerlo. Si el impacto medioambiental no está verificado, evita elementos gráficos que lo sugieran. La estética también comunica, y ahora debe hacerlo con más precisión que nunca.
4. Si comparas con otro producto, hazlo con datos verificables
Si en el diseño se afirma que un producto es “más sostenible” que otro, esa comparación debe estar basada en criterios objetivos y verificables.
Nada de frases como “ahora con menor impacto” sin explicar en qué se basa esa mejora. La transparencia es clave para generar credibilidad y cumplir con la normativa.
5. La sostenibilidad no significa diseño aburrido
El miedo a incumplir la normativa puede llevar a algunas marcas y agencias a diseñar piezas frías, sobrecargadas de datos técnicos o sin fuerza visual. Pero la creatividad y la transparencia pueden convivir.
Las campañas sostenibles más impactantes no son aquellas que abusan del imaginario verde, sino las que cuentan historias honestas con diseños innovadores y bien fundamentados. Ser transparente no significa ser aburride.

¿Por Qué Todo Esto Es Importante?
Hasta ahora, muchas marcas han usado la sostenibilidad como argumento de venta sin pruebas reales que la respalden. Se ha abusado de claims vagos, comparaciones ambiguas y símbolos visuales que refuerzan la percepción de compromiso medioambiental sin que haya un respaldo sólido.
Esto ha llevado a la Unión Europea a regular las Green Claims, una directiva que busca acabar con el greenwashing y garantizar que cualquier declaración medioambiental sea clara, verificable y basada en pruebas científicas.
Si trabajas en diseño, branding o publicidad, esto te afecta directamente. Ya no se puede comunicar sostenibilidad sin datos que lo respalden.
Lo Que Cambia con la Green Claims Directive
La nueva normativa establece reglas muy concretas para la comunicación visual y verbal de la sostenibilidad:
- Se prohíben las afirmaciones vagas. Nada de “100% natural” o “respetuoso con el medioambiente” sin pruebas concretas.
- Todas las declaraciones medioambientales deberán estar verificadas por un tercero antes de ser publicadas.
- Las comparaciones deben ser justas y medibles. No se puede decir que un producto es “más verde” sin explicar con qué se compara y cómo se ha medido esa mejora.
- Las etiquetas y certificaciones estarán reguladas. Se limitará el uso de sellos creados por las propias marcas sin criterios claros.
Las multas por incumplimiento pueden llegar hasta el 4% de la facturación anual de la empresa. Pero más allá del riesgo legal, lo que está en juego es la credibilidad de las marcas y la confianza de la audiencia.
Diseño, Creatividad y Rigor: El Nuevo Estándar en Comunicación Sostenible
Este cambio de normativa no significa que la creatividad tenga que quedar relegada. Al contrario, es el momento de innovar en la manera en que diseñamos la comunicación de la sostenibilidad.
Las marcas que lideren este cambio serán aquellas que comuniquen con transparencia sin perder impacto visual. Y aquí es donde las agencias de publicidad y branding deben dar un paso adelante.
En ROSAPARKS, somos especialistas en comunicación creativa de la sostenibilidad. Diseñamos estrategias y creatividades que cumplen con las nuevas exigencias sin renunciar a la inspiración ni al impacto.
Si trabajas en diseño, branding o publicidad y necesitas asegurarte de que tu comunicación sostenible está alineada con la nueva normativa, hablemos. El futuro de la comunicación sostenible será más honesto, más estratégico y más exigente. Y el diseño tiene un papel fundamental en este cambio.